La reforma de la Constitución es un procedimiento especial que garantiza su estabilidad y su capacidad de adaptación a los cambios sociales y políticos. En esta infografía podrás te presentamos, de un vistazo, los pasos esenciales de este proceso, que exige amplios consensos parlamentarios y, en determinados casos, la participación ciudadana mediante referéndum.
Hay dos vías de reforma: el procedimiento ordinario (artículo 167 de la Constitución), aplicable a cambios parciales que no afectan a los derechos fundamentales ni a la Corona, y el procedimiento agravado (artículo 168), reservado para modificaciones de especial relevancia. Este último requiere la disolución de las Cortes, la aprobación por las nuevas cámaras y la ratificación en referéndum, asegurando así la legitimidad democrática de cualquier cambio constitucional.

