Acompañamos a Alberto Vélez, relojero del Congreso, en el proceso de restauración de un reloj histórico: el French Royal Exchange que marcaba la hora en el Hemiciclo y hoy decora el Salón de la Reina. Esta singular pieza destaca por su gran tamaño y características técnicas. Su caja, de estilo victoriano, mide 110 x 80 cm, unas dimensiones extremadamente grandes e inusuales para un reloj de pared. La maquinaria es inglesa, de ocho días de cuerda, y funciona mediante un sistema de llave y transmisión de cadena, representativo de la alta relojería del siglo XIX.
Esta intervención permite conservar una pieza relevante del patrimonio material del Congreso, vinculada a la historia de sus espacios y a la evolución de los sistemas de medición del tiempo en edificios institucionales. El reloj restaurado continúa formando parte del conjunto de bienes históricos que se preservan y mantienen en funcionamiento dentro de la institución.
