


El Palacio del Congreso está protegido como parte del patrimonio histórico-artístico del Estado. Esta protección implica obligaciones específicas de conservación, mantenimiento y restauración.
Las obras de arte del Congreso se conservan mediante criterios técnicos especializados en restauración y conservación preventiva. Esto incluye el control de temperatura y humedad, revisiones periódicas y actuaciones de restauración cuando es necesario.
El objetivo es garantizar la preservación del patrimonio artístico para las generaciones futuras, compatibilizando su exhibición con su protección.
El patrimonio documental se protege mediante normas archivísticas (normas ya establecidas para archivar documentos), sistemas de clasificación y medidas de seguridad física y digital. Estas prácticas garantizan tanto la conservación como la autenticidad de los documentos.
Sí, parte de los fondos se digitalizan para facilitar el acceso público y reducir la manipulación de los documentos originales. La digitalización contribuye a la transparencia y a la preservación a largo plazo.