Clave de la democracia parlamentaria
En el Congreso, como en cualquier Parlamento, las decisiones se toman tras el debate y mediante la votación de los asuntos incluidos en el orden del día de la sesión. Este acto es la expresión formal de la voluntad de la Cámara y está regulado por la Constitución Española y el Reglamento del Congreso. Pero no todas las votaciones son iguales: hay distintos tipos de votación y se exigen mayorías diferentes según la iniciativa tratada.

Tipos de votación
1. Por asentimiento: si no hay objeciones, se aprueba sin necesidad de votar.
2. Ordinaria: a mano alzada o por medios electrónicos.
3. Pública por llamamiento: cada diputado responde en voz alta “sí”, “no” o “abstención”.
4. Secreta: puede ser en urna o por otro método y evitando que se conozca el sentido del voto.
Tipos de mayorías
1. Mayoría simple: más votos a favor que en contra entre los presentes. Es la más común. Sí se exige que haya quórum, al menos la mitad de los miembros del órgano.
2. Mayoría absoluta: al menos 176 votos (la mitad más uno del total de diputados). Se exige, por ejemplo, para la investidura del presidente del Gobierno, en primera votación, o la aprobación de las leyes orgánicas.
3. Mayorías cualificadas: se requieren proporciones más exigentes, como tres quintos (al menos 210 votos) o dos tercios (al menos 266) del total de la Cámara. Se usa en reformas constitucionales o nombramientos institucionales.
¿Por qué es importante?
Votar permite expresar a cada grupo parlamentario la posición concreta sobre el asunto a debate, ya sea a favor o en contra. Y además, las mayorías exigidas permiten mostrar que el acuerdo alcanzado por el órgano parlamentario expresa la voluntad de la mayoría, otorgando legitimidad al sistema.
