
El Congreso, pieza clave del sistema democrático
En el Congreso se toman cada día decisiones que influyen en la vida de todos. Desde el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, los ciudadanos y las ciudadanas tenemos voz a través de los parlamentarios que nos representan.
¿Pero qué es exactamente el Congreso? ¿Por qué es esencial su actividad en una democracia parlamentaria? El Congreso y el Senado son las dos Cámaras que forman las Cortes Generales, el Poder Legislativo del Estado.
Los 350 diputados y diputadas se eligen por sufragio universal en elecciones generales por un máximo de cuatro años y su misión principal es representar a toda la ciudadanía. Son la pieza clave del sistema democrático español.
Organización y funciones
La función más conocida del Parlamento es legislar. En las sesiones parlamentarias se debaten y aprueban las leyes que rigen nuestra vida social, económica y política. Pero también tiene un papel fundamental de control al Gobierno. Los diputados pueden exigir explicaciones, impulsar comisiones de investigación o, incluso, retirar la confianza al Ejecutivo.
También aprueba los presupuestos generales del Estado y participa en el nombramiento de otros órganos como el Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo y el Tribunal de Cuentas.
Cada Legislatura, los diputados y las diputadas se organizan en grupos parlamentarios según su afinidad política y configuran los órganos parlamentarios para el buen funcionamiento de la Cámara.
La Presidencia representa a la institución y dirige los debates parlamentarios. La Mesa admite a trámite las iniciativas parlamentarias y la Junta de Portavoces decide qué se va a debatir en el Pleno. Además, la actividad legislativa y de control se ejerce entre el Pleno y las comisiones.
El Congreso no es sólo el lugar donde se hacen las leyes. Es un espacio de diálogo, de construcción colectiva. Y, por ello, comprender su papel es también comprender cómo funciona nuestra democracia.
