
Los relojes del Congreso marcan el tiempo de la institución desde hace más de un siglo y forman una colección única por su valor histórico y artístico. El conjunto reúne más de 70 piezas, muchas de ellas originales de la época de construcción del edificio, a mediados del siglo XIX.
Cada uno de estos relojes cumple una doble función: ornamental y práctica. Lejos de ser solo elementos decorativos, siguen en funcionamiento y requieren una atención constante. Por ello, semanalmente se revisan para garantizar su correcta precisión horaria, manteniendo vivo un patrimonio que une tradición y utilidad.
