FAQs: Desde las Cortes de Cádiz…

Desde las Cortes de Cádiz... | Dos siglos de historia

¿Cuándo se crearon las Cortes de Cádiz?

Las Cortes de Cádiz se reunieron por primera vez el 24 de septiembre de 1810 en la Isla de León (actual San Fernando). Su convocatoria se produjo en el contexto de la Guerra de la Independencia, con el objetivo de organizar la representación nacional en ausencia del rey.

Estas Cortes asumieron la soberanía nacional y ejercieron funciones legislativas y constituyentes. Su actuación terminó con la aprobación de la Constitución de 1812, que estableció principios como la división de poderes y la representación nacional.

El Congreso desde 1812

¿Qué supuso la Constitución de 1812?

La Constitución promulgada el 19 de marzo de 1812, llamada por ello popularmente como “La Pepa”, estableció un modelo de monarquía constitucional basado en la soberanía nacional y la separación de poderes.

Reconoció derechos individuales y definió un sistema representativo con Cortes unicamerales. Es decir, el Parlamento estaba formado por una sola cámara.

Este texto constitucional fue un hito del constitucionalismo español y europeo, aunque tuvo una vigencia intermitente (de 1812 a 1814, de 1820 a 1823 y de 1836 a 1837).

La Constitución de 1812

¿Cuántas constituciones ha tenido España?

A lo largo de la historia contemporánea, España ha tenido ocho textos constitucionales: 1812, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y 1978. En el siglo XIX también estuvo vigente el Estatuto Real de 1834 fue una carta otorgada, no una constitución en sentido estricto.

Cada uno de estos textos refleja un momento político y social y diseñó una forma de organizar el Estado y el modelo parlamentario.

A lo largo de la historia contemporánea, España ha tenido ocho textos constitucionales: 1812, 1837, 1845, 1869, 1876, 1931 y 1978. En el siglo XIX también estuvo vigente el Estatuto Real de 1834 fue una carta otorgada, no una constitución en sentido estricto.

Cada uno de estos textos refleja un momento político y social y diseñó una forma de organizar el Estado y el modelo parlamentario.

La Constitución de 1812 se elaboró durante la Guerra de la Independencia, en un contexto excepcional marcado por la invasión napoleónica y la ausencia del monarca, Fernando VII. Fue aprobada por las Cortes reunidas en Cádiz, que actuaron en nombre de la Nación. Estableció un sufragio indirecto masculino y un modelo de Parlamento unicameral, concentrando la representación política en unas únicas Cortes.

El Estatuto Real de 1834, que no fue una constitución en sentido estricto, se promulgó durante la regencia de María Cristina de Borbón, en la minoría de edad de Isabel II. Se trató de una carta otorgada por la Corona que introdujo un sufragio censitario muy restringido y creó un Parlamento bicameral, compuesto por el Estamento de Próceres y el de Procuradores, dando los primeros pasos hacia el parlamentarismo.

La Constitución de 1837 se aprobó también bajo la regencia de María Cristina, tras el ascenso del liberalismo progresista. Recuperó el principio de soberanía nacional y estableció un sufragio censitario masculino. El modelo parlamentario fue bicameral, con un Congreso de los Diputados y un Senado, ambos integrados en una monarquía constitucional.

La Constitución de 1845 se promulgó durante el reinado efectivo de Isabel II, en una etapa dominada por los gobiernos moderados. Mantuvo un sufragio censitario masculino, más restringido que el anterior, y consolidó un Parlamento bicameral en el que el Senado pasaba a ser de designación real, reforzando el papel político de la Corona.

La Constitución de 1869 nació tras la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, y en el contexto del sexenio democrático, que culminaría con el reinado de Amadeo I. Estableció por primera vez en España el sufragio universal masculino y mantuvo un sistema parlamentario bicameral, en coherencia con una amplia declaración de derechos.

La Constitución de 1876 se elaboró en el marco de la Restauración borbónica, durante el reinado de Alfonso XII y bajo el impulso político de Antonio Cánovas del Castillo. Inicialmente rigió con sufragio censitario masculino, aunque durante su vigencia se consolidó el sufragio universal masculino. Estableció un Parlamento bicameral que se mantuvo estable durante décadas.

La Constitución de 1931 se aprobó tras la proclamación de la Segunda República, una vez finalizado el reinado de Alfonso XIII. Introdujo el sufragio universal pleno, incluyendo por primera vez el voto femenino, y adoptó un modelo de Parlamento unicameral, reflejando una clara ruptura con el sistema monárquico anterior.

La Constitución de 1978 se elaboró por las Cortes Constituyentes surgidas de las elecciones del 15 de junio de 1977. Reestableció el sufragio universal y configuró un sistema de monarquía parlamentaria con unas Cortes Generales bicamerales, formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado, que sigue vigente en la actualidad.

Constituciones españolas